Las corridas de toros tienen una fama desmerecida.
Pero esta basado en un asunto biológico. Todo en ese “ejercicio” tiene un motivo y razón.
No parece muy lógico que haya gente que disfrute con usar a un herbívoro en casi todas las circunstancias es absolutamente inofensivo para crear un cierto tipo de espectáculo basado en una supuesta lucha entre hombre y bestia.
Su origen del que mas tarde hablaremos, no es mítico como algunos sostienen sino que la realidad es mucho mas prosaica
Bueno..toda receta tiene sus ingredientes.
Primero el animal (no, no me refiero al torero). El toro que se usa para estos lances es una variedad bobina (que no una raza, ni una especie) que es criada en semi libertad (cada vez menos), generalmente de capa oscura y de un peso de 300 kilogramos a media tonelada.
Como matiz... el animal bobino es un animal de alimentación herbívora con un par de cuernos en lo alto de su cabeza que se pueden usar como defensa, pero en la práctica la principal defensa de estos animales es la huida y evitar conflictos. El carácter de bravura atribuido a los animales que se torean no es consustancial a su naturaleza y por ello se debe implantar o forzar de alguna forma.
Segundo, el proceso de la lidia. Es un mecanismo estudiado ( a base de tradición, que es como reflexionan ciertas mentes) cuya finalidad es debilitar hasta la entrega total a un animal al que se le ha dado una apariencia de peligrosidad extrema (ojo, apariencia), para poder atribuir características míticas al hombre que dirige el proceso (llamado con bastante acierto “matador”).
Adicionalmente hay una serie de temas de los partidarios de uno y otro lado usan para defender y atacar esta actividad. Curiosamente son temas de un interés y valor bastante reducido pero que muchas veces centran y se comen los debates sobre el tema.
Lo principal no esta oculto. En la lidia como en la prestidigitación los trucos están a la vista mezclado dentro del desarrollo de los tercios.
Al animal se le saca su entorno natural y se le somete a un estado de excitación, en el que se sienta amenazado. La salida de los toriles ha de ser lo suficientemente rápida para conseguir que el toro se encuentre totalmente desorientado (y porqué no, amenazado)
La forma del recinto favorece que el animal no encuentre una esquina donde afianzarse y calmarse.
El uso de animales cada vez más grandes no es una dificultad para los toreros sino todo lo contrario. Un animal pesado se cansa antes (sobre todo si esta ligeramente obeso), y sobre todo tiene menos flexibilidad y mucha mas inercia siendo mas difícil un cambio rápido de trayectoria que podría crear peligro por lo inesperado. Además, como veremos más tarde afectará al equilibrio en los próximos tercios.
Desde un primer momento se intenta cansar al animal para que sus reacciones sean mas lentas y previsibles, no dándole descanso para reforzar la situación estresante a la que es sometido.
Más tarde se le hiere con herramientas punzantes en una zona concreta con un doble fin. Por un lado se le provoca una hemorragia debilitadora (no olvidemos que el hecho de que las reses sean oscuras y la capa roja es para disimular en lo posible la abundante sangre que pierde al animal). Por otro la zona elegida para el castigo también tiene mucha importancia es la parte trasera de la cabeza (morrillo), que es donde se alojan los músculos que sujetan la cabeza. La finalidad oculta de tales heridas es evitar que el toro “inoportunamente” levante la cabeza cuando vaya ser acuchillado por la espada del matador y por ende evitarle el peligro.
Continuara...
jueves, 30 de abril de 2009
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